lunes, 23 de abril de 2018

Maktub en el COIBA (Col·legi Oficial d'Infermeria de les Illes Balears) o cómo dar visibilidad al arte de escribir de las enfermeras


Este es el cartel con el que el COIBA (Col·legi Oficial d'Infermeria de les Illes Balears) con sede en Mallorca, anunciaba el evento literario del pasado 19 de marzo, un café literario que se celebró en el Teatro SANS de la ciudad con motivo del Día de San Jorge-Sant Jordi/Día del Libro, del día 23 de abril. El Colegio de Enfermeras con Rosa María Hernández, presidenta del Coiba,  a la cabeza, reunió a 8 autores, todos enfermeras, 4 poetas y 4 escritores de narrativa... A lo largo de este café literario, «...narradores y poetas nos hablan de lo que está escrito y nos trasladan, a través de su obra, parte de sus vidas: su imaginación, sus emociones, sus deseos, sus angustias y sus miedos, sus momentos felices y sus pasiones», apuntó al inicio de la sesión. (tomado literal de la página web del COIBA)

Yo tuve el honor de ser invitada y asistir, pero no estuve sola, estuve muy bien acompañada. Compartí espacio con Mónica Ventoso y Enfermeversia, que esa tarde nos dejó ver quién se arropaba tras ese seudónimo: ni más ni menos que el gran enfermero y bloguero, Isidro Manrique. Ambos dieron a conocer su primera publicación de poesía, su libro titulado «EnREDhadas» que se puede adquirir en Amazon y cuyos beneficios de las ventas irán destinadas íntegramente a AccióN Enfermera; me van a disculpar que les haya nombrado primero a ellos, pero ese libro tiene un poquito de mi cariño, mi apoyo y acaba de nacer...
Conocí a Rosa Rodríguez, enfermera en Ibiza. Publicó su primer cuento «Gracias, vida!» para ayudar a los niños a afrontar la muerte de un ser querido. Nos habló de cómo nació este bonito cuento y nos emocionó al narrar su propia vivencia de pérdida y dolor. Aprender con la propia vivencia y desear trasladarlo a todas las personas que puedan necesitarlo para ayudarles a superarlo es cuidado enfermero en el más amplio sentido de la expresión. El libro de Rosa se publica en catalán y español y se publicará en breve en inglés.
Conocí a Jaime Alberto Nicolau, enfermero del Hospital Son Llàtzer, lector empedernido y escritor de las novelas negras «Cosmopolitan» y «Ciudad Jardín». Nos explicó como empezó a escribir y nos deleitó con un fragmento de su prosa.
Conocí a Francisco Merchán, enfermero del Hospital de Son Espases, que escribe relatos y novela negra. Su última publicación es «Carne Ibérica S.A.». Nos contó cómo se insipira y sobre qué le gusta escribir.
Conocí a Kika Jaume, enfermera jubilada y anteriormente supervisora del área de Docencia y Formación del Hospital de Inca. Poeta. Su último poemario es «Deja que llore el día». Nos leyó varios de sus poemas y nos explicó con una frescura amable y muy simpática cómo entiende ella el cuidado y la poesía y cómo aunarlos para ayudar a quien sufre.
Ya conocía a Rosamaría Alberdi, enfermera y actualmente decana de la Facultat d’Infermeria i Fisioteràpia de la Universitat de les Illes Balears, pero desconocía que es escritora, poeta, autora de varios poemarios, entre ellos «Darrera Versió». Nos leyó igualmente varios de sus poemas y nos contó cómo crea, cómo escribe, cómo publica... 


Yo también pude hablar de mis novelas publicadas, «Sanatio» e «Histotia de una enfermera».
Fue una tarde muy especial, no solo porque formara parte de un grupo tan heterogéneo de enfermeras escritoras, sino porque descubrí a compañeros que no conocía y porque disfruté de algo a lo que no siempre me he detenido a dar una oportunidad: la poesía. Literatura, sentimientos, palabras al vuelo, pasiones, risas... Tengo aún en el recuerdo una tarde maravillosa, de total complicidad entre nosotros y con el público que asistió, que participó leyendo los versos que se encontraban ya repartidos en sus asientos. Fue, sin lugar a dudas, un encuentro muy bonito en el que quedó patente que ser enfermera y escritora es casi una solución natural. Todos declaramos que no nos entendíamos lo uno sin lo otro, que ser enfermera nos había dado una visión de primera mano de muchas cuestiones de la vida, empatía, miles de sensaciones, que nos permitieron desarrollar nuestro gusto por escribir, por contar...


El COIBA y su presidenta, Rosa María Hernández, han dado un ejemplo de lo que los COE deben ser para sus colegiados y para todos los ciudadanos en general: un espacio público, abierto, orgulloso de la labor de las enfermeras, un revulsivo de la actividad enfermera, un difusor de conocimiento y de Cultura. Por y para las enfermeras. El pasado jueves 19 de abril en el Teatro Sans se habló de poesía, de narrativa, de historias, de sueños, de proyectos, de libros y publicaciones, de ilusión...
Y yo solo puedo dar las gracias. Gracias por contar conmigo y por permitirme compartir con otras enfermeras nuestro gusto común por escribir, por leer, por los libros y la literatura. Fue un placer inmenso. 


Por último, unas palabrillas sobre el nacimiento de «EnREDhadas», la muestra palpable de que las RRSS también generan cosas buenas y, en este caso, han posibilitado la unión de dos personas en la distancia, dos poetas que juntos han moldeado una obra hermosa y llena de sentimiento. Les deseo que este sea solo un primer paso para una vida llena de poesía, de amor por la escritura. Espero que sigan retándose en Twitter a la voz de #dameunverso, reto que llena de pasión nuestro espacio y consiguen, con sus versos, que la vida sea algo más bonito y más amable. Mónica y Enfermeversia-Isidro, os deseo un futuro lleno de más eventos como el que compartimos juntos en Mallorca el pasado jueves. Volad ya solos queridos amigos; sois grandes, sois únicos, sois poetas. ¡Suerte!

Isidro-Enfermeversia y Mónica

Si alguien quiere ver el evento entero, abajo tenéis el vídeo que el COIBA grabó para la ocasión; está todo: entrevistas, lecturas, preguntas, poesía...


Esto es todo.
Gracias y hasta pronto. Besos miles

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